lunes, 13 de octubre de 2008

Se tiene que disipar...


Las ganas de sentirme bien son muchas.


El dolor está siendo comprendido y supongo que llegará el día en que se vaya...


El cariño sincero quita malestares. Una mente abierta quita malestares. A mí, un caldito caliente me quita los malestares... Todos los malestares...


Dios aprieta (sí, yo hablando de Dios, ¿quién lo diría?), pero no ahorca... Hoy me siento como una reyna, como carne maciza... ¡Soy una chingona, pues! Tengo mi carita hermosa llena de color y hasta se me ven 10 años menos (sí, exageré).


He comenzado a sonreír, me ha vuelto la creatividad y deseo comer lo que más me gusta aunque el doctor todavía dice que no puedo.


El dolor va desapareciendo, renace algo dulzón en las horas del día y vuelve a nacer... Conozco la calma de nuevo y me dan ganas de... Todo lo que provoca esa cosquilla de conocer lo nuevo, la incertidumbre que te da el acercarte a lo desconocido... El no tener la certeza de saber si estás comenzando de cero o estás a punto de tropezar de nuevo...


Tengo un buen presentimiento... ¿Tú también? Sé que sí...

jueves, 9 de octubre de 2008

Lo que hace falta para un nuevo comienzo... uno más...


Blanquearme los dientes... Luego de mi limpieza a mitad de año me dieron ganas de verlos todavía más relucientes.

Cortarme las pestañas... Cuando me pongo los lentes, esos pelillos que protegen mis ojitos del polvo que arroja el viento, chocan con la mica de los anteojos y sufro pa' ver de nuevo.

Quitarme las pulseras que me traigan recuerdos... Sobre todo las de color rojo.

Tratar de que los nenes que se crucen en mi camino (léase "tipejos que me harán llorar en los próximos meses") sean más altos que yo... Mido 1.60, si necesitan datos. Chiquita pero chingona.

Tomar más té verde y menos alcohol... Comer más arroz blanco y cenar sin falta mi cereal de fibra con leche deslactosada.... Mis intestinos lo agradecerán.

Pulir mi currículo para que por fin pueda trabajar de lleno en el deporte.

Comprarme blusas con escotes discretos... Dicen que la que no enseña no vende y eso en mi medio se aplica harto... Aunque la verdá no creo caer tan bajo como pa' menear el trasero para que me manden a reportear o a hacer un reportaje especial. Eso ya es demasiado.
Aumentar mi cuenta de ahorro para mi carro... Cambié de opinión, ya no quiero un pacer.

Dejar que mi cabello siga su curso normal de crecimiento y ora sí dejarme mi afro aunque a muchos les moleste...

Eso sí, hay cosas que nunca cambian...

No me alaciaré jamás el cabello ni me lo pintaré de rubio (si hay alguna güereja por aqui, dispensen la alusión).

No me pondré pantalones ajustadotes y seguiré con mi política de no mover el trasero.

Continuaré con mi estilo hippie sin mezclilla. Ya saben, políticas de la empresa.

Aplicaré la de mi siamesa y trataré de usar a los hombres a mi conveniencia. También seguiré el consejo de Lucho y de vez en cuando dejaré de ser arisca para dejarme querer por todos.

Ah... comenzaré de cero (otra vez) esperando que con estos cambios el camino se vuelva amarillo y llegue a Oz.

lunes, 6 de octubre de 2008

Con olor a humedad


Que me subo al autobús...


Llegó a mí un olor a humedad que me pareció familiar.Cerré los ojos y fue cuando comencé a evocar mis primeros días viviendo sola en Coyoacán...


Mi "casita" era un pequeño cuarto instalado en una vecindad de esas bien antiguas y re bonitas. Al entrar se podía encontrar una pequeña cantinita de madera rústica coloreada de verde...Una pequeña tabla que podía subirse y bajarse daba paso a esa cantinilla que de un lado tenía un banquito y al otro lado tenía dos más para mis invitados ocasionales...


Del lado derecho estaba el tapanco, que no utilizaba, por cierto. En la parte de arriba tenía cosas que no se usaban y abajo estaba mi camita, con hartos cobertores porque en la noche me daba mucho frío.


Llegaba siempre a las 12:45 de la noche después de mis sesiones en televisión y lo único que hacía al llegar era cenar mi respectivo yoghurt de fresa y un panecillo, lavarme los dientes, ponerme mi pijama y ver canal 22, en donde programan películas desas que se pueden ver en los ciclos de la cineteca. Bien moderna yo. Tenía mi dvd, mi televisión y una grabadora...


En las mañanas me despertaba escuchando al Golfo cuando todavía tenía el horario mañanero.


Aún así, viviendo sola, llegaba a casa de mis papás todas las mañanas para acicalarme y salir de nuevo a trabajar...Abri mis ojos y esbocé una sonrisa sutil...


Extraño mi "casita" de Coyoacán y sus mañanas con café, campanadas de iglesia y palomas mendigando pan...

sábado, 4 de octubre de 2008

A la de pies pequeñitos le dolió el alma...







La última huella de la batalla... Con el corazón un mucho pertrechado, con los ojos un tanto vidriosos y la cabeza aún dándome vueltas, regresé de una guerra que costó sangre pero que está lista para olvidarse.




Pude ser espectadora desde la cancha de lo que pasó en este partido. Esta vez no eran once contra once, fue un "one vs one" el que se dió en el terreno de juego.



Metí un gol en mi propia portería y sin tanto esfuerzo mi rival ganó 1-0. ¿Porqué el autogol? Porque el libro ahora ya no está en mis manos.



Mi rival no se puso a analizarme. No tuvo una estrategia para ir a la ofensiva contra mí y tratar siquiera de perforar mi portería.



Este será un duelo que quedará para la historia y ahí es en donde debe permanecer. Estaré a la espera de otro oponente que esté a mi altura, un rival que sepa el reto que represento y que no esté a la espera de que yo cometa un error para meterme otro autogol.



Estoy en duelo, pero sólo por hoy. Estaré sanando poco a poco y me quedará una cicatriz, pero desas todos tenemos alguna...



¡A lo que te truje Chencha, a ser feliz después de esto! Además... Muy chula pa' él, ¿qué no?

viernes, 3 de octubre de 2008

Directito a lo inevitable...


¿Para qué prolongar más la agonía? Me pregunto.

No tengo respuesta. De lo que sí estoy convencida es que esta tarde será importante y estoy lista para cerrar un capítulo que tuvo sus momentos excelsos y otros también terroríficos.



Sé que voy a llorar y que también escupiré algunas verdades.

Si quiero cerrar como se debe esta historia entonces seré harto sincerota y no me callaré nada...
Lo platiqué en algún post anterior... A partir del 4 de octubre deberá todo ser mejor y guardaré sólo aquellos recuerdos que me han hecho más fuerte, recuerdos que no evitarán que tropiece de nuevo, porque parece que en este tipo de cosas uno nunca aprende y la mayor de las veces el corazón termina roto...
El libro que les comenté escribí hace un tiempo para una persona que creí sería eterna en mi vida está a punto de cambiar de manos... Nunca fue mío y es hora de que esté con quien fue mi inspiración para escribirlo.

Les cuento que a la obra (para mí lo es) le agregué después de cada capítulo una canción... La música fue también mi cómplice a lo largo de todas sus páginas, en las noches de desvelo fue también mi compañía...

"On call" de Kings Of Leon, "Peligro" de Ely Guerra, "Let me kiss you" de Morrisey, "Verano Fatal" de Prietto Viaja al Cosmos con Mariano, "Milagro" de Lucybell, "Trátame Suavemente" con Los Encargados y "Wish you were here" de Pink Floyd fueron algunas de las muchas piezas que incluí.

Estuve pensando mucho en la canción que debía incluir para darle fin a tan significativo obsequio. La encontré. Aquí la letra, mis muy queridos...

Hoy se me permitirá estar triste y lloriquear hasta que "se me sequen los ojos"... Mañana deberá ser otro día...


"Like a Friend"

Pulp



Don't bother saying you're sorry
Why don't you come in
Smoke all my cigarettes again
Every time I get no further
How long has it been?
Come on in now, wipe your feet on my dreams
You take up my time
Like some cheap magazine
When I could have been learning something
Oh well, you know what I mean,
I've done this before
And I will do it again
Come on and kill me baby
While you smile like a friend
Oh and I'll come running
Just to do it again
You are the last drink I never should have drunk
You are the body hidden in the trunk
You are the habit I can't seem to kick
You are my secrets on the front page every week
You are the car I never should have bought
You are the dream I never should have caught
You are the cut that makes me hide my face
You are the party that makes me feel my age
Like a car crash I can see but I just can't avoid
Like a plane I've been told I never should board
Like a film that's so bad but I've got to stay till the end
Let me tell you now: it's lucky for you that we're friends.

jueves, 2 de octubre de 2008

Comienza la cuenta regresiva... Y no tengo destino


Entre tanto concierto que depara Rocktubre, mis intereses se encuentran alejados del bullicio de la ciudá.


Exactamente en quince días estaré tomando unas merecidas vacaciones, se han visto reducidas a ocho días, malditos, es en estos momentos cuando el fútbol no es muy de mi agrado, pero ni modo, a esto me quería dedicar así que ya no me quejo más.


El problema que tengo ahora es enorme... No sé a dónde demonios huiremos mis padres, Bruno y yo... Bruno... Siempre que escribo su nombre recuerdo que la mayoría me dice: "tu hermano tiene nombre de perro"...


Me quería largar a la Huasteca Potosina. Sierra Gorda es un lugar que se ve preciosísimo, pero cuando llamé al hostal en donde posiblemente nos hospedaríamos una señito harto amable me dijo que "se llega sólo en autobús, desos de la Flecha Roja, señorita. Aguas con la niebla, porque luego no miran más allá de sus narices (sic) pero eso sí, cuando llegue allá pídase un desayuno huasteco: unos chilaquilitos bien picosos con una cecina salada a un lado y un café bien caliente, pero que sea de grano si no no sirve". También me aclaró que escogiéramos bien el autobús en el que llegáramos allá porque la carretera era muy peligrosa, con mucho "barranco" y hay mucho chofer cafre y no queremos que pase una desgracia a usté o su familia, mencionó. "No he de saber yo de chafiretes cafres", pensé. Ya después me dijo que quedaba a casi tres horas del hostal (ubicado en Querétaro) y pos eso ya no me gustó.


Ora necesito destinos... Ayúdenme. Tomen en cuenta que me gustan las cascaditas más no las playas; que no me gustan los climas cálidos, sí los helados y no me recomienden cruceros al ártico porque ya tengo apartado ese viajecín con mi futuro marido.
Prometo que si alguno me convence les traigo un llaverito o una desas clásicas playeritas que dicen: "Yo estuve en __________". O un "suvenir" desos que traen escrito "Recuerdo de ______"...

miércoles, 1 de octubre de 2008

De murciélagos, ratas y vampiros...

Que llego en la noche a casita... Por ahi de las 23:00 horas.


Me dispuse a prender la computadora para checar los últimos boletines deportivos de la noche... Me serví un chocolatito caliente pa' que me calentara la panza y de paso la nariz, a la que estos tiempos de frío la ponen colorada y helada.


Me puse a "chatiar" un rato y cuando me empezaba a dominar el sueño, me despedí de mis amigos virtuales tras desearles buenas noches, como siempre. Apagué la compu... Subí pasito a pasito cada uno de los trece escalones que me llevan a la parte superior de la jaus.


Mi má anda sentidilla conmigo porque a inicios de noviembre emigro del nido... Neto que no es por independencia; la meritita verdá es porque la ancianidá le llegó a ésta su mija mexiquense y anímicamente las casi cinco horas de trayecto redondo casa-radio-radio-casa me tienen agotada... Aunado a que el transporte en el Estado de México es ca-rí-si-mo.


Enigüey... El chiste es que aventé mis cosas en la parte de abajo (describo que, para ahorrar un poco de espacio, mi camita está sobre un tapanco, justo al lado de un ventanal).


Los únicos que estábamos en casa éramos mi má, mi hermano y yo mera. Se me ocurrió correr la cortina pa' hablar con el "hombre en la luna" y me resolviera las millonésimas preocupaciones que tengo a lo güey. No corría la cortina.


"Chales", pensé. Tiré y tiré del cordón y nomás no se abría la méndiga. Poso mis ojos hacia donde, creía yo, estaba la bronca y observé que cuatro deditos se asomaban... Eran así color carne, casi rosaditos.


"Huevos, una rata, es una pinche rata" salí como cohete disparado hacia la recámara de la má y le dije lo más pasiva posible: "Hongo (así le digo a mi má) hay una rata en mi ventana".


Rompí el hielo con la má, incrédula camino junto a mi hermano y a mí y subió lentamente al tapanco. Efectivamente, se asomaban 1,2,3, 4 dedillos rosados.


Bruno y yo mirábamos la valentía con la que mamá iba a quitar el cortinero para cerciorarse de mi teoría, eso sí, con un pie afuera de la recámara y las manos en la manija de la puerta pa' que no saltara esa cosa sobre nosotros y nos devorara...


Quitó el cortinero... "¡En la madre!"-gritó- "¡Es un vampiro, es un vampiro!"


Corrí hacia abajo con Bruno y ya estando a salvo recordamos que mamá se había quedado en la parte de arriba, sin ayuda y encerrada con esa cosa luego de que el par de chillones huyeron de la situación.


Subimos y ella seguía sobre el tapanco, mirando al murciélago que estaba obstruyendo al cortinero. De cabecita, como todos los murciélagos que conozco, ahi estaba...


Ahora, por su culpa, no pude hablar con mi "hombre en la luna" y tengo que vacunarme en contra de no se qué cosa luego de que los de protección civil se llevaran al animalito.